El carbón activado es un elemento valiosísimo en cualquier sistema de filtrado. Tiene la capacidad de adsorver sustancias de alto peso molecular y baja disolución, lo que lo hace altamente efectivo para quitar olores, medicamentos, o aclarar el agua del acuario. Nótese que hablamos de “adsorción”, este es un fenómeno de que se da cuando una sustancia A queda adherida (por medio de un proceso químico o físico) a la superficie de una sustancia B en fase sólida (en nuestro caso, el carbón). (ir a wikipedia para más info)
Además, su extrema porosidad permite alojar gran cantidad de bacterias nitrificantes. De hecho, si el carbón activo se satura, o sea, ya no puede seguir adsorbiendo sustancias, las bacterias lo seguirán colonizando. Son dos procesos distintos, por lo que uno no anula al otro y se dan en simultáneo.

La adsorción o el filtrado químico

La adsorción se da a nivel molecular, y cuando esta capacidad se agota, solo puede ser reactivada por un proceso químico. Con esto queremos decir que mientras haya una partícula de carbón mantendrá sus propiedades intactas por lo que nunca va a devolver al acuario lo adsorbido. La “rotura” debe darse a nivel molecular, o sea, el carbón debe dejar de ser carbón para que libere las sustancias. Esta aclaración es necesaria para acabar con el miedo que muchos acuaristas tienen sobre el carbón: ¿Qué pasa si se satura o se rompe en la manipulación o se desgasta o se pone viejo?, ¿comienza a liberar las sustancia? No. Y eso es independiente del pH o la calidad del agua. Es, por lo tanto, físicamente imposible que, utilizando el carbón en el filtro, las sustancias adsorbidas sean devueltas al acuario.
Su poder de adsorción varia entre un 40 a 60% de su peso, es decir, 1Kg de carbón retendrá hasta 600 gramos de sustancias. Por lo tanto, su saturación dependerá de la cantidad que agreguemos al filtro y del nivel de sustancias a ser removidas por lo que no existe un criterio unívoco a la hora de especificar cada cuanto tiempo cambiar el cartucho de carbón.
Como dijimos en un principio, adsorbe moléculas pesadas por lo que no detendrá amonios o nitrogenados que puedan alterar el ciclado del acuario.

El filtrado biológico

El problema del carbón activado en los filtros de agua para consumo humano es que, con el tiempo, si no se los cambia comienzan a generar nitritos porque se coloniza de bacterias. Sin embargo, esto se vuelve una ventaja cuando se trata de filtrar acuarios. El carbón activado tiene una porosidad ideal para que se alojen las bacterias nitrificantes, por lo tanto, si el carbón no se renueva, con el tiempo adquirirá un nivel de bacterias muy significativo que colaborará con el equilibrio del acuario. Sin embargo no es recomendable su utilización como filtro biológico ya que hay elementos con iguales o mejores prestaciones que son mucho más fáciles de manipular. Si bien el polvo del carbón no queda en suspensión y rápidamente se asienta, es una consecuencia no deseada que se evita con los otros materiales como las piedritas volcánicas o los canutillos de cerámica.

La recomendación es que siempre que dispongamos de espacio en los filtros agreguemos carbón activado. De hecho, a excepción de los internos, en donde el espacio es crítico, todo los filtros de acuario traen un compartimiento de carbón. Podemos cambiarlo regularmente y utilizarlo como filtro químico para evitar olores y colores principalmente en el agua o podemos colocarlo indefinidamente como filtro biológico (a pesar que el polvillo nos haga renegar un poco) y dejar que las bacterias benéficas lo colonicen.
En acuarios plantados, en donde realizamos una fertilización artificial precisa, puede atrapar algunas sustancias desequilibrando el acuario por lo que se desaconseja su uso salvo que se controlen los resultados. La adsorción depende del pH y la concentración de la sustancia así como su peso molecular, por lo que no en todos los acuarios plantados va a resultar un problema.
En los únicos casos en que se desaconseja totalmente su uso es cuando medicamos; ya que la medicación va a ser adsorbida y puede no producir el efecto deseado (si es altamente efectivo para quitarla luego) y cuando queremos teñir el agua con taninos para darle un efecto “amazónico”, como dijimos colores y olores son sustancias que rápidamente se adsorben.