Si estás leyendo esto, es porque probablemente eres un amante de los peces y no soportas ver el agua de tu pecera oscura y con apariencia de suciedad. La limpieza de la pecera es indispensable, pues un mal aseo puede acarrear enfermedades u otros males mayores.

Muchas personas piensan que la limpieza es complicada, pero cuando aprendes a hacerla y usan las técnicas adecuadas se convierte en una tarea habitual y sencilla. Dependiendo del tamaño del acuario (100 litros aprox.), un mantenimiento y cambio parcial de agua no debería llevar mas de una hora de tu tiempo.

A continuación, mencionaremos algunas acciones a ejecutar muy fáciles que contribuirán a la limpieza y mantener el agua de tu pecera cristalina.

Filtro.

Por supuesto, que el primer punto a tener en cuenta a la hora de mantener una buena calidad de agua es la de colocar un buen filtro. Es muy importante para crear la circulación del agua en el acuario, mantener el agua libre de partículas y crear la colonia de bacterias, logrando que el acuario alcance el equilibrio biológico haciendo y se estabilice.

Independientemente del filtro elegido, el material filtrante debe limpiarse con regularidad (una vez al mes aproximadamente, o cuando note que el caudal disminuya). Esto se hace con agua extraída del acuario. Asegurarse de que el material filtrante no permanezca mucho tiempo fuera del agua, ya que esto puede reducir la cantidad de bacterias del filtro. Si utiliza lana de algodón, guata o perlón, cámbielo con regularidad.

El carbón activado, colocado en el filtro, también absorbe pequeñas partículas presentes en el agua contribuyendo a aclarar el agua mejorando la estética del acuario.

De los tres tipos principales de filtración en el acuario (mecánica, biológica y química) el carbón activado realiza la variedad química de limpieza del agua. Al quitar los químicos peligrosos, incluyendo el cloro y algunos metales pesados, el carbón complementa las esponjas de filtración mecánica (que quitan grandes partículas de materia y residuos).

Cambios parciales de agua frecuentes.

No vamos a explicar la importancia de realizar los cambios parciales, ni tampoco la frecuencia, ni la cantidad de agua a reponer, porque hay muchos puntos a tener en cuenta como el pH, la temperatura, etc. Lo que sí debemos decir, es que para mantener el agua transparente se debe realizar cambios de agua parciales con una frecuencia y cantidad determinada para cada acuario. NO hacer cambios parciales es un grave error que conlleva a tener el agua “sucia” y la posibilidad de que los peces contraigan enfermedades.

NUNCA cambiar la totalidad del agua, a no ser que sea necesario o como último recurso.

Alimentación.

Lo recomendable es alimentar a los peces entre 2 y 3 veces al día, pero lo más importante de todo es que sea en POCA CANTIDAD. ¿Qué significa esto? Debemos darle de comer a nuestros peces lo que ellos se coman en unos pocos minutos. Siempre en este caso “menos es más”. La comida en demasía genera desperdicios y materia orgánica en descomposición o M.O.B. (materia orgánica biodegradable), ya sea por alimentos que no se coman o como materia fecal generada por los peces por haber sido sobrealimentado. Es importante tener en cuenta que una alimentación excesiva conlleva consecuencias negativas: activa la flora bacterial en la pecera.

Sobrepoblación de peces.

Debemos tener en cuenta que, la cantidad de peces dentro de una pecera es FINITA, esto quiere decir que dependiendo del tamaño del acuario, solo podremos poner cierta cantidad de peces, dependiendo pura y exclusivamente de cada especie.

A mayor cantidad de peces, mayor es la alimentación y mayor es la materia fecal.

Sifonado del sustrato.

Como mencionamos anteriormente, el cambio parcial de agua es importante, pero debemos saber que el mismo debe realizarse mediante sifoneo. Esto permite sacar toda la suciedad decantada en el fondo, al mismo tiempo que se saca el agua para realizar el cambio parcial.

En caso de tener acuario plantado el sifoneo debe ser cuidadoso para no levantar o aspirar el sustrato.

Limpieza de vidrios

Complementando una buena calidad de agua, debemos también limpiar los vidrios, y si la decisión es no limpiarlos a todos (los 4 costados), al menos debemos limpiar el vidrio de frente. Existen imanes limpiavidrios que se consiguen en cualquier comercio amigo, pero en caso de no conseguirlos, podemos utilizar una espátula de plástico o una tarjeta de crédito (en desuso, por supuesto).

NO utilizar productos de limpieza o químicos para limpiar vidrios o adornos, siempre usar la misma agua del acuario o solo agua de la canilla (grifo).

Por ultimo tenemos que tener en cuenta la colocación de troncos. A pesar de ser maderas en un estado cuasi fósil, no pierden su esencia que es ser, al fin y al cabo, materia orgánica vegetal. Al tratarse de vegetales liberan taninos al agua dándole un color marrón clarito según trascurren los días.

Es importante saber que clase de troncos colocamos, su procedencia y si están correctamente curados y libre de químicos o sustancias nocivas para nuestros peces y habitantes de nuestro acuario.